El Autor

Eugène Ionesco, autor francés, nacido en Rumanía, el 26 de noviembre de 1909 es uno de los dramaturgos más importantes del sigle XIX.

Junto con Samuel Beckett, es el máximo representante del llamado Teatro del absurdo, corriente literaria que renovó, no sólo la literatura dramática sino también el resto de las disciplinas teatrales de la mitad del pasado siglo. El acontecimiento fundacional de dicha corriente fue precisamente, una obra de Ionesco. “La cantante calva”, estrenada en parís el 11 de mayo de 1950. El escándalo y el éxito derivados de aquella noche fueron sonados, comparados por algunos con el mítico Hernani de Victor Hugo. Y es que en escena, por primera vez, la inteligencia más irreverente campaba a sus anchas dando forma cómica y angustiosa a la irracionalidad más transgresora. No se trataba de pesimismo adolescente, ni de la irreverencia dadaísta de entre guerras, esta vez sobre las tablas se planteaban problemas mucho más serios: la incomunicación, el miedo, la angustia vital y la degradación del hombre.

Pero además se de una figura clave en la historia teatral, Ionesco lo es también de la cultura, siendo uno de los pocos casos en los que una figura procedente del ámbito teatral, consigue traspasar los límites de su disciplina para influir en toda una sociedad.

Nacido en los albores de la Primera Guerra Mundial, su producción se desarrolla tras la finalización de la Segunda, dando forma con un hilarante y terrible estilo único, a la incomunicación, la angustia existencial, la irracionalidad de este mundo absurdo, en definitiva.

Ionesco murió en París, el 24 de marzo de 1994, casi al mismo tiempo que el siglo que diseccionó con tanta brillantez.